El Sex(T)ocentrismo religioso

EL SEX(T)OCENTRISMO RELIGIOSO

El Sex(T)ocentrismo religioso 03

EL “OTRO EVANGELIO” SEA ANATEMA

“Nos acercamos a las Escrituras con mentes ya formadas por la masa de opiniones aceptadas y puntos de vista con qué hemos ido teniendo contacto, tanto en la Iglesia como en el mundo….Resulta fácil ser inconsciente de todo ello; es duro incluso empezar a darse cuenta de cuán profundamente la tradición nos ha amoldado el sentido” (Dr. J. I. Packer, profesor de Teología histórica y sistemática del Regent College de Vancouver, Columbia británica).
“Son las Escrituras en exclusiva, y no la tradición evangélica conservadora o cualquier otra autoridad humana, las que deben funcionar como la autoridad normativa para la definición del que debemos creer. La autoridad de las Escrituras quiere que todas las palabras en las Escrituras sean las palabras de Dios de tal manera que dudar o desobedecer cualquier palabra de las Escrituras sea dudar de Él o desobedecer a Dios” (Dr. Wayne Grudem, en “Teología Sistemática”).
El cristianismo oficial presentado por la Jerarquía y los llamados “cristianos conservadores” parece que gira sobre prohibiciones sexuales. Esta curiosa versión clerical tiene bastante poco que ver con los puntos centrales del mensaje bíblico. Distorsionando el cristianismo, están predicando “otro Evangelio”, cosa que es anatema.
Qué es un fundamentalista (o integrista) religioso?
Alguien mucho más preocupado por un orgasmo que por un genocidio.
Dicen ser “fieles a la Biblia”, pero en realidad no guardan ninguna proporción temática lo que más se insiste en la Biblia con lo que más insisten estos religiosos fundamentalistas.

¿EL ÚNICO PECADO “DE VERDAD” ES EL SEX(T)O MANDAMIENTO?

Los otros son… ¿para no hablar de ellos…?
O al menos eso parece, si tenemos que hacer caso de las predicaciones de la mayoría del clero existente en todas las denominaciones y de muchos cristianos occidentales, incluso no fundamentalistas.
“El vicio del que estoy hablando es el orgullo o presunción: y la virtud que se opone, en la moral cristiana, se llama humildad. Puede recordar que, cuando estaba hablando de moralidad sexual, advertía que el centro de la moral cristiana no se centraba en eso. Bueno, ahora hemos llegado al meollo. Según los maestros cristianos, el vicio esencial, el supremo mal, es la soberbia. La incontinencia, la codicia, la embriaguez, etc, son meras picaduras de pulga, en comparación: fue a través de la soberbia que el diablo se volvió diablo: El orgullo lleva a todos los otros vicios: es el estado de ánimo antiDios al completo” (Jack Lewis, 1898-1963, escritor británico).
Dicen que son la “Iglesia Verdadera”, “la única”, que predican (otra cosa sería saber si practican) la Biblia completa, etc. etc. Se ponen solemnes, amenazantes y demás recursos intimidatorios y teatrales…para predicar poco más que un mandamiento o dos (estos comerciales de la religión –y acólitos calientabancos sin gimnasia mental- también predican algún otro que les interesa por la financiación, como el de “santificarás el Sabbath/las fiestas de guardar”, o para que les rindan pleitesía, como todo lo relacionado con el liderazgo autoritario de los líderes religiosos…).
Pero… “Tiene derecho a criticar, quien tiene un corazón dispuesto a ayudar” (Abraham Lincoln). Y esos fundamentalistas tan criticones…¿tienen el corazón dispuesto a ayudar? Algunos quizá sí pero muchos quizá no.

El Sex(T)ocentrismo religioso 01

FRENTE AL SEX(T)OCENTRISMO:
1)      “Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor, porque el amor cubrirá multitud de pecados” (1 Pedro 4:8).
Así pues la Palabra pone más enfasis en el amor que en el pecado. Los fundamentalistas, como suele pasar, hacen lo contrario, enfatizan más el pecado que el amor. Quizá porque tienen menos amor del normal.
2)      Incluso más graves que los pecados de acción pueden ser los de omisión (Santiago 4:17), que las “santas” iglesias suelen ignorar como si no existiesen. La Shoá u Holocausto es un buen ejemplo de ello: el pecado colectivo de omisión de la misericordia por una teología errónea en varios sentidos y por la sumisión de las iglesias al poder totalitario del Estado.
3)       Los otros pecados son … impredicables, invisibles (?).

LAS CONSECUENCIAS –O INTENCIONES DEL SEX(T)OCENTRISMO:
Claro, que centrándose en el sex-t-o mandamiento:
-Intentan controlar a la juventud y mediana edad para que estén dandole vueltas a ver qué hacen para no tener sexo ilícito…o sufriendo remordimientos. Así ya no piensan en ningún otro mandamiento, que por lo visto es lo que interesa a todo clero denominacional.
-Adulan a la madurez y a la 3ª edad, que es la que da más rendimiento económico, puesto que a esas edades poco sexo, y menos ilícito, se puede practicar.
-No hace falta hablar del pecado contra el Espíritu Santo, es decir, el que no tiene perdón, el diabólico por excelencia según las Escrituras y los padres de la Iglesia, a saber, la soberbia, pues…¿qué harían estas instituciones religiosas sin el pecado que practican continuamente y que gracias al cual pueden oprimir y despreciar a los demás y no arrepentirse de sus propios pecados, enormes y pútridos a fuerza de rutina y silencio impuestos con malos modos y malas artes? Sencillamente no podrían funcionar o existir tal como ahora lo hacen, engañando y diciendo que predican lo que ni predican ni mucho menos practican. Son el timo religioso.
Luego, sus “beat@s” con obnubilados por la ciega rutina, se limitan a repetir lo que está bien visto y tiene el aplauso fácil: hablar sólo contra el sex-t-o mandamiento. Y poco más.

El Sex(T)ocentrismo religioso 02

DESASTRE “EVANGELIZADOR”: CRECIENTE INDIFERENCIA Y HOSTILIDAD SOCIAL HACIA “LO CRISTIANO”
El sextocentrismo es una manera bastante probable de no llegar socialmente a quienes tendría que llegar el puro Evangelio -es decir, a los inconversos, pecadores y enfermos, y a los jóvenes-, pues esa versión edulcorada y descompensada de sólo considerar –monotemáticamente- uno o dos o tres pecados “no cuela”.
Parece como si, fatalmente, igual que en el pasado a una religión sin justicia y plegada totalmente al César correspondiese socialmente la aparición de anhelos de justicia sin religión (secularismo, comunismo, etc), ahora a una religión centrada en el “antisexo” más que en el puro Evangelio correspondiese socialmente la aparición de un fuerte componente sexual explícito. ¿Seguro que las iglesias no están de nuevo equivocando el enfoque y centrándose en meras prohibiciones en vez de centrarse en un mensaje en positivo?

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4 comentarios en “El Sex(T)ocentrismo religioso

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