Colar mosquitos – tragar camellos

Colar mosquitos – tragar camellos

A menudo el Evangelio es predicado a medias. Un Evangelio acomodaticio para creyentes rutinarios y gandules. Ver la parábola de los talentos: 25:14-30 de Mateo. Pero, al hacer énfasis en lo que apenas se desprende de los versículos de la Biblia y olvidar ostentosamente, en cambio, lo que en la Palabra queda diametralmente claro, estamos realizando una nueva reedición del fariseísmo, según Mateo 23: 23-24:
“¡Ay de ustedes, escribas y Fariseos, hipócritas que pagan el diezmo de la menta, del anís y del comino, y han descuidado los preceptos más importantes de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad! Estas son las cosas que debían haber hecho, sin descuidar aquéllas. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito y os tragáis el camello!”
Así ha sido siempre y así sigue siendo.
Se olvidan olímpicamente de los 40.000 niños que cada día mueren en el Tercer Mundo de inanición. Algunos agarran los fetos y los esgrimen como bandera política para apoyar a partidos que promueven la guerra, el armamentismo, la injusticia y la miseria de los pobres y oprimidos pero que, eso sí, se presentan como “muy morales”. “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos” (Mateo 23: 29-33).
“Dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres” (Marcos 7: 9)
“Misericordia quiero y no sacrificio y conocimiento de Dios mejor que multitud de holocaustos” (Oseas 6: 6)
“Al oír El esto, dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los que están enfermos. Mas id, y aprended lo que significa: “MISERICORDIA QUIERO Y NO SACRIFICIO; porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores” (Mateo 9: 12-13).
¡Pero hay tantos creyentes que pretenden sobornar a Dios ofreciéndole el holocausto de su alabanza y canciones evangélicas domingueras que no tienen ninguna consecuencia real en su vida diaria!
“Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y de los Fariseos, no entraréis en el reino de los cielos” (Mateo 5: 20).
“Entonces el Rey dirá á los que estarán á su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fuí huésped, y me recogisteis; Desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis á mí. Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos? ¿ó sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos huésped, y te recogimos? ¿ó desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, ó en la cárcel, y vinimos á ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis á uno de estos mis hermanos pequeñitos, á mí lo hicisteis. Entonces dirá también á los que estarán á la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y para sus ángeles: Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; Fuí huésped, y no me recogisteis; desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, ó sediento, ó huésped, ó desnudo, ó enfermo, ó en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá, diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis á uno de estos pequeñitos, ni á mí lo hicisteis. E irán éstos al tormento eterno, y los justos á la vida eterna” (Mateo 25: 34-46).

Colar mosquitos - tragar camellos 02

En la parábola del samaritano, dos creyentes pasan de largo sin ayudar a un herido: Jesús no dice que no hagamos caso al samaritano porque es un hereje o un “humanista”, antes bien ordena: “Y él dijo: El que tuvo misericordia de él. Y Jesús le dijo: Ve y haz tú lo mismo” (Lucas 10: 37).
“¡Ay de los que juntáis casa con casa, y añadís campo a campo hasta que no queda sitio alguno, para habitar vosotros solos en medio de la tierra!” (Isaías 5: 8).
“Dios ocupa su lugar en su congregación; El juzga en medio de los jueces.
¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente y favoreceréis a los impíos? Selah
Defended al débil y al huérfano; haced justicia al afligido y al menesteroso.
Rescatad al débil y al necesitado; librad los de la mano de los impíos.
No saben ni entienden; caminan en tinieblas; son sacudidos todos los cimientos de la tierra” (Salmo de Asaf: Salmo 82: 1-5).
¿Acaso somos los actuales creyentes mejores, como para esperar bendición de Dios, como soberbiamente reclamamos actuando con liviandad y superficialidad ante tantas necesidades de nuestro prójimo? Pues en palabras de Jesús “El Espíritu del Señor está sobre mí: Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres: Me ha enviado para sanar a los quebrantados de corazón: Para predicar libertad a los cautivos: Y a los ciegos vista: Para poner en libertad a los quebrantados. Para predicar el año agradable del Señor” (Lucas 4: 18-19).
“Pero ahora os jactáis en vuestra arrogancia; toda jactancia semejante es mala. A aquel, pues, que sabe hacer lo bueno y no lo hace, le es pecado” (Santiago 4: 16-17)
En las iglesias hay olvido de los oprimidos, y de las obras. Y, mientras en casa se ve video y entre semana se juega a la primitiva, las 2/3 partes del mundo vive en condiciones infrahumanas, sin a luz del Evangelio y bajo la bota de dictaduras a menudo auspiciadas por políticos apoyados por iglesias cristianas (tal es el caso de los republicanos estadounidenses, o en España, el integrismo inmisericorde de la Conferencia Episcopal Española, la COPE o César Vidal).
“Los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido, se pondrán lejos de ella por el temor de su tormento, llorando y lamentando, Y diciendo: ¡Ay, ay, aquella gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, y de escarlata, y de grana, y estaba dorada con oro, y adornada de piedras preciosas y de perlas!” (Apoc. 18: 15-16). Cuando ha habido una revolución en la sociedad, Dios “quitó los poderosos de los tronos, Y levantó á los humildes. A los hambrientos hinchió de bienes; Y á los ricos envió vacíos” (Lucas 1: 52-53). Y es natural cuando nuestros ricos se bañan, a la Costa del Sol, en piscinas repletas de champán.
“El Señor es el que hace justicia y da el derecho a todos los que padecen violencia” (Salmo 103: 6-7).
“Porque demandando la sangre se acordó de ellos: No se olvidó del clamor de los pobres” (Salmo 9: 12), pues Dios contestó a este clamor, y “Juzgará los afligidos del pueblo, Salvará los hijos del menesteroso, Y quebrantará al violento” (Salmo 72: 4)
“El que oprime al pobre, afrenta á su Hacedor: Mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra” (Prov. 14: 31). Y es así como Dios se deja adorar incluso por muchos ateos, porque El es justo. Jesús caracterizó a sus discípulos como pobres de espíritu (Mat. 5: 3), que se afanan por la justicia (5: 6) y muestran compasión (5: 7). Jesús nos previene constantemente contra el fariseísmo (fariseo significa “separado”) y no dice que nos separará del mundo sino que nos guardará de él, (Juan 17: 15) y que “¿No es antes el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, deshacer los haces de opresión, y dejar ir libres á los quebrantados, y que rompáis todo yugo? ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y á los pobres errantes metas en casa; que cuando vieres al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu carne?” (Is. 58: 6-7), pero en muchas iglesias se confunde “separarse del espíritu del mundo” con “separarse del prójimo y del sentido de la justicia y la misericordia”. Las consecuencias no pueden ser más graves: se olvida la gran Comisión, se queda en caricatura, y el desconocimiento del prójimo y de la realidad, así como el “colar mosquitos y tragar camellos” campa a sus anchas por nuestras “separadas” iglesias. Eso sí: Se conserva el ritual, “el sacrificio y el holocausto”, pero como religiosidad vacía. Se considera entre pecados “visibles” (sexo, droga y rock’n’roll) e “invisibles” (los de omisión, falta de misericordia, justicia y fervor) y a éstos últimos no se les hace mucho caso. Naturalmente, “a pesar de ser tan buenos” el avivamiento evangélico nunca llega, por muchas oraciones y cánticos que Dios oye en las iglesias.
“El que da testimonio de estas cosas, dice: Ciertamente, vengo en breve. Amén, sea así. Ven: Señor Jesús” (Apoc. 22: 20). Pero, ¿cómo, si no cumplimos con Mat. 19: 19, ni…, ni…?

Colar mosquitos - tragar camellos 01

“Mas vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran á los juzgados” (Santiago 2: 6)
“Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no hubieres matado, ya eres hecho transgresor de la ley. Así hablad, y así obrad, como los que habéis de ser juzgados por la ley de libertad. Porque juicio sin misericordia será hecho con aquel que no hiciere misericordia: y la misericordia se gloría contra el juicio” (Santiago 2: 11-13).
“Coméis la leche, y os vestís de la lana: la gruesa degolláis, no apacentáis las ovejas. No corroborasteis las flacas, ni curasteis la enferma: no ligasteis la perniquebrada, ni tornasteis la amontada, ni buscasteis la perdida; sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia” (Ezequiel 34: 3-4).
“Así también la fe, si no tuviere obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras: muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Tú crees que Dios es uno; bien haces: también los demonios creen, y tiemblan. ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? ¿No fué justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció á su hijo Isaac sobre el altar? ¿No ves que la fe obró con sus obras, y que la fe fué perfecta por las obras? Y fué cumplida la Escritura que dice: Abraham creyó á Dios, y le fué imputado á justicia, y fué llamado amigo de Dios. Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe” (Santiago 2: 17-24).

Anuncios

Un comentario en “Colar mosquitos – tragar camellos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s